¿Es necesario compensar excesos?

Compensar excesos

¿Cuándo cometemos un exceso es necesario compensarlo después?

Una de nuestras mayores preocupaciones es que, cuando llevamos a cabo un proceso de pérdida de grasa, si cometemos un exceso en nuestra alimentación debemos realizar alguna acción para compensarlo.

Lo primero que debemos de entender es que todos somos humanos, y como tal, hay ciertos momentos en los que podemos cometer errores. Las recaídas hay que entenderlas como parte normal dentro de un proceso de pérdida de grasa y de cambio de hábitos, y deben servirnos para aprender y buscar una solución, de tal manera que, si nos enfrentamos de nuevo a esa misma situación, sepamos gestionarla de otra manera y no volvamos a repetirlo.

Por otra parte, lo normal y lo más probable es que, después de haberlo cometido, nos sintamos culpables, porque no hemos sido capaces de cumplir nuestra pauta de alimentación saludable o porque esta desviación nos va a alejar de conseguir nuestro objetivo. Pero no debemos verlo como una señal para tirar la toalla y pensar que ya todo está perdido.

Tenemos que interpretar ese error como el resultado de no haber llevado a cabo una estrategia adecuada y no como un fracaso, aunque tampoco debemos justificarlo. Es importante que no seamos demasiado duros con nosotros mismos y nos demos permiso para equivocarnos en ciertos momentos, siempre y cuando después aprendamos de ello.

No debemos obsesionarnos con llevar una dieta muy estricta en la que no podamos incluir nada de lo que no esté pautado

La comida es un estímulo de placer y estamos diseñados para disfrutar comiendo. Esto lo tenemos que ver como algo positivo, siempre y cuando lo hagamos de forma controlada y sin abusar de ello. Se trata de encontrar un equilibrio, ya que nuestra alimentación diaria debe estar basada en un 90% de comida saludable, pero podemos dejar un 10% de nuestra dieta para ser flexibles e ingerir alimentos que nos gusten y que sean de consumo eventual, sin sentirnos culpables.

Como ya hemos comentado anteriormente, lo recomendable es que, si vemos que hemos cometido un exceso, que no hemos sido capaces de controlar, aprendamos de ello y después retomemos nuestra rutina diaria. O en el caso de que haya sido algo de consumo eventual u ocasional, debemos tener en cuenta que puede estar incluido dentro de nuestra dieta equilibrada y podremos disfrutarlo sin remordimientos.

Llevar a cabo una acción para compensarlos no va a ser saludable

Ya que si sometemos al cuerpo a una restricción calórica muy grande al día siguiente, lo que vamos a causar es que haya desajustes en el metabolismo, de forma que nuestro organismo puede volverse “ahorrador”, y puede llegar un momento en el que se genere una resistencia y nos cueste mucho más bajar de peso. Además, también es algo que puede generarnos frustración y ansiedad, ya que después de ingerir esa comida seguramente nos venga a la cabeza que debemos castigarnos por ello y que tenemos que compensarlo pasando hambre, lo que nos puede llevar a desanimarnos y alejarnos de conseguir llevar un estilo de vida saludable con una mayor probabilidad.

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