¿Vives haciendo dieta permanentemente?

No necesitas “estar a dieta” para mantener un peso corporal saludable

Cuando decidimos que es el momento de deshacernos de esos kilos con los que no nos sentimos cómodos, ya sea por salud o por vernos mejor físicamente, tendemos a pensar que la solución está en hacer una dieta estricta unos meses hasta conseguir el objetivo deseado. En este proceso solemos buscar dietas milagro que nos prometen bajar muchos kilos en poco tiempo para ver resultados rápidamente.

La flexibilidad es la clave del éxito

¿Y tú, estás a dieta permanentemente?

Es muy común escuchar a nuestros amigos, familiares o conocidos decir: “estoy a dieta, pero éste ya supone un mal planteamiento “per se”. Solemos asociar el  “estamos a dieta” a que nos vamos a someter a una alimentación estricta durante un determinado periodo de tiempo, que nos será muy difícil mantener a largo plazo. Además, lo más probable es que cuando la abandonemos volvamos de nuevo a retomar nuestra alimentación habitual, que fue la que nos hizo aumentar de peso. Por lo que con el tiempo volveríamos a recuperar esos kilos que habíamos perdido.

Dietas poco flexibles son difíciles de cumplir 

Y resultan complicadas de compatibilizar con la vida social, por lo que es fácil que generen sentimientos de culpa y frustración cuando nos las saltamos, o nos sea complicado incluirlas en nuestro día a día.

Cuando realizamos este tipo de dietas lo más común es que, sobre todo al principio, perdamos peso muy rápido. Esto genera una falsa sensación de pérdida de peso, ya que ésta se produciría sobre todo a partir de los líquidos, es decir, del agua corporal.

❕ El sobrepeso u obesidad se definen como un exceso de grasa corporal, por lo que, al reducir el agua y no la grasa, no estaríamos mejorando nuestra composición corporal y, lo más probable es que, antes o después, volvamos a recuperar esos kilos que habíamos perdido echando por tierra todo nuestro esfuerzo.

Lo ideal es aprender a comer bien

Y llevar una dieta flexible, ya que esto nos va a ayudar a que nos sea más fácil incluirla en nuestra rutina diaria y, por tanto, generará que haya una mayor adherencia.

✔️ Al realizar una alimentación saludable se producirá una mejora en la composición corporal, y no necesitaremos llegar a una cifra de peso ni obsesionarnos con la báscula para observar una evolución favorable y conseguir nuestro objetivo.

Para mejorar nuestra composición corporal no es necesario pasar hambre 

Por otro lado, una alimentación sana no implica que sea restrictiva, aburrida o repetitiva. Solo se trata de aprender a elegir y a combinar los alimentos de la forma adecuada. No te quedes únicamente con la clásica ensalada de lechuga y tomate en tu dieta, existe una gran variedad de alimentos que puedes utilizar y combinar para preparar comidas ricas y apetecibles.

✔️ Lo recomendable es hacer 5 ingestas al día en las que, siempre y cuando elijamos las opciones y las proporciones adecuadas de cada alimento, podremos consumir la cantidad que necesitemos regulando nuestra saciedad.

 

Por todo lo anterior, para bajar de peso, o mejor dicho, para reducir nuestra grasa corporal, lo mejor es modificar nuestros hábitos alimentarios y nuestro estilo de vida para que sea saludable y sostenible a largo plazo.

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