5 Propósitos de año nuevo

Crea una lista con tus retos

Empieza el año con objetivos

Nuestro principal objetivo y propósito debe ser: llevar un estilo de vida y adquirir unos hábitos que sean saludables y, sobre todo, que los podamos mantener e incluir en nuestra rutina diaria.

Lo primero que debemos tener en cuenta es que para adquirir unos hábitos saludables no se puede pretender hacer todos los cambios de golpe, porque si intentamos llevar a cabo muchos objetivos o nos ponemos metas muy grandes, lo más probable es que nos cueste mucho más cumplirlos y nos desanimemos cuando veamos que no hemos sido capaces de realizarlos.  Lo ideal es marcarse objetivos que sean sencillos y realistas para ir afianzándolo poco a poco.

Ejemplo de propósitos para el 2021:

  1. Incluir verduras en nuestra alimentación:

Las verduras son alimentos muy nutritivos ricos en fibra, agua, vitaminas y minerales, por lo que son una excelente fuente de antioxidantes. A su vez tienen pocas calorías y son bajas en grasa. Debemos consumir como mínimo 2 o raciones al día, y deben ser la base de nuestras comidas y cenas. Existen muchas formas diferentes de consumirlas: en ensaladas combinadas con diferentes aliños y especias, en cremas, al horno, al vapor, en guisos, en sofritos… Sólo se trata de ir probando y elegir las que más nos gusten.

 

  1. Consumir 3 piezas de fruta al día:

Las frutas también son alimentos muy nutritivos por lo que son un elemento esencial para llevar una dieta saludable y ayudan a prevenir diversas enfermedades. Existe una gran variedad de ellas, que podemos tomarlas solas, combinadas entre sí o como ingrediente de platos, postres, batidos… Si no estás acostumbrado a consumirlas habitualmente, empieza incluyendo una pieza de fruta al día para ir aumentando su ingesta progresivamente.

 

  1. Reducir el consumo de alimentos ultraprocesados/no saludables:

Debemos limitar la ingesta, y sólo consumir de forma muy ocasional, de los alimentos que son ricos en azúcares libres o en sal, con grasas no saludables (como los ácidos grasos “trans”) y los alimentos ultraprocesados, ya que su calidad nutricional suele ser muy baja.

 

  1. Mantenernos bien hidratados

Una hidratación óptima es fundamental para el correcto funcionamiento de nuestro cuerpo. Lo recomendable es beber como mínimo 1,5 litros al día. Además va a ser importante que el agua sea nuestra bebida principal a lo largo del día.

 

  1. Hacer ejercicio físico

Va a ser importante incorporar actividad física en nuestro día a día. Para empezar tendremos que marcarnos unos objetivos iniciales que sean más asequibles, para poco a poco ir incrementando la intensidad y la periodicidad de tu actividad y no tirar la toalla si vemos que nos hemos sido capaces de llevarlo a cabo. Lo ideal es combinar ejercicios cardiovasculares (como hacer bici, salir a correr…) con los de fuerza, para aumentar nuestra masa muscular.

SHARE THIS ARTICLE:
Facebook Twitter